Los préstamos y créditos son instrumentos financieros muy útiles y, en ocasiones, indispensables, pero que deben manejarse con cuidado.

La liquidez que obtenemos al emplear estos servicios puede ayudarnos a enfrentar un problema o a tomar una oportunidad única para nuestro negocio. Pero si no comprendemos con claridad a qué nos comprometemos cuando solicitamos un préstamo, lo que al principio fue una solución puede convertirse en el mayor de nuestros problemas.

Así que, comencemos por esa cuestión tan esencial; ¿a qué nos comprometemos cuando solicitamos un préstamo?

  • Al pago del monto recibido en su totalidad. Pocos tendrían dudas al respecto. Las entidades financieras no son instituciones de beneficencia y, naturalmente, esperan que devolvamos el dinero solicitado.
  • Al pago de los intereses. La mayoría de las entidades financieras cobran intereses por el crédito que otorgan; estos se determinan en función del tipo de préstamo solicitado, las tasas de interés vigentes y los plazos que se otorgan para devolver el dinero. Considera que los intereses pueden elevarse si no cumples puntualmente con los pagos, así que revisa muy bien el contrato y asesórate para comprender todas sus cláusulas.
  • Al cumplimiento de los plazos de pago estipulados. Al concederte un crédito, la institución financiera también te indicará de cuánto tiempo dispones para pagarlo y te dará plazos para ir abonando cierta cantidad, hasta saldar por completo tu deuda. Este es otro punto que debes revisar con sumo cuidado. Hay instituciones que admiten pagos por adelantado, para que puedas cubrir antes tu deuda en cuanto tengas recursos disponibles; otras aceptan únicamente los montos estipulados y en las fechas establecidas. Y en todos los casos se establecen sanciones por no hacer los pagos a tiempo.

Como podrás ver, la solicitud de un préstamo es algo que debe tomarse con cuidado y seriedad. Incluso tratándose de los préstamos por internet, que son los más sencillos y rápidos de obtener, porque sus requisitos y condiciones son muy fáciles de cumplir, es importante que hagas una evaluación consciente de tu situación, para decidir si pedir un crédito es lo mejor que puedes hacer para resolverla.

Entre las cuestiones que debes valorar para saber si es una buena idea solicitar un préstamo, se encuentran las siguientes:

  • Prioridad de la situación. Una cosa es necesitar dinero para pagar un viaje soñado o las entradas a ese concierto al que mueres por ir, y otra muy distinta el requerirlo para pagar una consulta médica urgente. Las situaciones de las que depende nuestra salud y bienestar, nuestro patrimonio o nuestra estabilidad financiera son las que deben considerarse prioritarias y para las que un préstamo puede ser la solución.
  • Alternativas para obtener recursos. ¿El crédito es la única alternativa para solventar tus necesidades? Considera si otras opciones, como el ahorro o la obtención de ingresos complementarios, pueden ser mejores formas de obtener el capital que necesitas. Si el gasto que necesitas hacer no es prioritario (como el ejemplo del viaje), bien puedes fijarte la meta de ahorrar. En cambio, cuando necesitas liquidez inmediata (como en el caso de una emergencia médica), o cuando tardarías mucho tiempo en reunir la cantidad que requieres (para la compra de una casa, por ejemplo), los préstamos y créditos pueden ser la mejor alternativa.
  • Capacidad de pago. Solicitar un préstamo o crédito implica que por el momento no cuentas con el capital que necesitas o que no lo tienes en su totalidad. Ahora bien, ¿cuentas con los recursos o los medios que te permitirán obtenerlo en un futuro? ¿Tienes una garantía de ingresos fijos, que te respalden para cubrir el monto del préstamo y sus intereses? Es muy importante no dejar estas cuestiones al azar, porque si no puedes contar con una fuente relativamente confiable y segura de ingresos, corres el riesgo de contraer una deuda impagable.