Soy una súper fan del único deporte que ha logrado llenarme de emoción y amor por la camiseta de mi equipo, permíteme relatarte como nació mi gusto por el futbol, soy una chica que dichosamente contó con la enorme fortuna de ser criada por mi abuelita materna a quien amo con todo mi ser, ella me dio la oportunidad de convivir con mis seis tíos varones en las canchas del futbol juvenil de la colonia así como en las de su trabajo, pues para ellos todo era futbol en su vida aparte de cumplir con estudiar, tenían deberes y obligaciones no solo en casa sino que después de ir a clases por la mañana, debían cooperar en el negocio familiar dado que mi abuelita siendo aún muy joven quedo viuda y por lo tanto tenía que trabajar gran parte del día, ese para nada fue un pretexto para dejar de cumplir con sus quehaceres y mucho menos fue motivo para descuidar a sus hijos, no les permitía andar de vagos como ella dice, así que el único permiso que les concedía era ir a practicar futbol un rato por las tardes y los fines de semana por las mañanas.

Pero eso no era suficiente así que al medio día cuando comenzaban las transmisiones de los partidos por televisión, veíamos todos y al terminar la jornada futbolera comenzaba un programa de resúmenes y repetición de las jugadas más significativas y solo contábamos con un televisor así que todos teníamos que observar el mismo programa nos gustara o no.

Algunas ocasiones mis tíos los mayores me llevaban a verlos jugar, después de un tiempo me convertí en la mascota del mismo y debo reconocer que era muy divertido y todos los jugadores me conocían y al terminar el partido me levantaban en sus hombros un par de ellos y coreábamos porras y la victoria en el caso de haberla conseguido.

Al pasar de los años para mí se convirtió en algo totalmente nato el cariño por mis Chivas rayadas del Guadalajara, todos en mi familia somos futboleros y absolutamente chivistas, por mi parte no hay partido que me pierda por eso en cuanto anuncian la apertura de un torneo me mantengo muy al pendiente del momento en que ya está disponible la venta de boletos y obviamente logro asegurar mi asistencia, porque disfrutar de un encuentro futbolístico a nivel de cancha jamás será igual que verlo por tele, se vive y se goza de una manera muy distinta esto no tiene comparativo.

Si de por sí ya es muy emocionante ver en vivo toda esa acción no se pueden imaginar la adrenalina que se percibe en el ambiente al disputarse un clásico, pues las porras son muy apasionadas y bueno cuando han ganado el encuentro es la locura, ni modo y aunque los adversarios se molesten.

En ocasiones lamentablemente hay agresiones dentro de la cancha, por fortuna esta es una de las cuestiones que ya se han regulado de forma drástica en todos los estadios pues esta es una actitud antideportiva la cual en los últimos meses hemos visto que ha sido severamente sancionados los jugadores que se expongan a caer en el riesgoso juego de las agresiones pues la sanción que se les aplicara será tanto económica, como en el terreno de juego.

Puedo concluir diciendo que ese dicho tan mencionado que dice que la violencia genera violencia tiene toda la razón pues es cierto, así que no debemos fomentarla.