El viernes 25 de octubre tuve la oportunidad de regresar a la ciudad de México con el motivo de realizarme unos análisis clínicos con uno de los mejores doctores del país, mi diagnóstico fue bueno, al parecer me estoy recuperando al cien por ciento de la enfermedad que se estaba acumulando dentro de mí, yo me siento mucho mejor a diferencia de hace un par de meses que no me podía levantar ni de la cama, toda desganada, por cierto motivo y el medicamento me dormía todo el día solo me levantaba para ir al baño, después regresaba a descansar, mis pies parecía que pesaban más de una tonelada, es difícil de explicar pero parecía que iba a entrar en coma por el resto de mi vida, así lo sentía en mis sueños, todo el tiempo sin moverme, los médicos locales no me daban una explicación, porque en realidad mi edad no va acorde a mi edad, hasta que me puse a investigar de los mejores doctores con ciertas patologías hasta que encontré a la persona indicada, que me ayudó muchísimo, me dio los medicamentos indicados, respondiendo adecuadamente a mis órganos vitales.

Me siento muy bien acabo de recuperar mi energía, aprovechando este acontecimiento mi esposo que me acompañaba en ese momento me invito a un restaurante en la zona sur de la ciudad, muy bonito, elegante, con una excelente comida que mi paladar lo agradeció después de meses andar con una rigurosa dieta que ya me tenía fastidiada, terminando de comer me sorprendió con que ya tenía boletos para ir al cine,  nunca lo hacía o más bien tenía tiempo sin hacerlo, en ese momento me sentí como una chica enamorada universitaria, por fin se preocupaba de mi sin que yo se lo pidiera, era una salida de solteros, nos divertimos mucho, nos la pasamos genial, esto ha sido un empujón muy grande para mi persona, me subió el ánimo, me ayudo a recordar que todavía hay muchas cosas que hacer en esta vida, no debemos desperdiciarlas, superarnos día con día, cuando creemos que ya estamos estancados la vida nos sorprende con muchísimas otras cosas, que afortunadamente nuestra familia tiene el poder de realizarlas. Así que no hay más que disfrutar de lo que nos depara la vida, disfrutando de todos los sentimientos que tenemos, sean buenos o malos, todo nos ayuda a fortalecer y descubrir nuevos panoramas que no teníamos en nuestro panorama.